SOLIDARIDAD EN LA CÁTEDRA DE TALENTO Y LIDERAZGO
https://incubadoradetalento.es/wp-content/uploads/2025/02/Solidaridad1-e1740598270227-1024x540.jpg 1024 540 Incubadora de Talento Incubadora de Talento https://incubadoradetalento.es/wp-content/uploads/2025/02/Solidaridad1-e1740598270227-1024x540.jpgLOS PARTICIPANTES DEL PROGRAMA DE ACELERACIÓN DE COMPETENCIAS COLABORAN UN AÑO MAS CON LA FUNDACIÓN “ESCUELA DE SOLIDARIDAD” EN UN PROYECTO SOLIDARIO
En un ejemplo renovado de compromiso social y trabajo en equipo, el pasado 25 de febrero, los jóvenes participantes del Programa de Aceleración de Competencias Profesionales de la Incubadora de Talento de la Universidad visitaron la Fundación Escuela de Solidaridad. Aunque se trataba de una visita dentro del programa de actividades, la jornada trascendió las expectativas y se convirtió en una experiencia de cooperación y crecimiento mutuo.
La labor incansable de la Fundación Escuela de Solidaridad ha sido un referente para comunidades vulnerables, y esta ocasión no fue la excepción. El enfoque de la visita no solo incluyó herramientas prácticas —como la planificación de proyectos colectivos, la comunicación efectiva y la importancia del trabajo en equipo—, sino que también estuvo dirigido a reforzar valores claves como la empatía, la responsabilidad, el compromiso y la ayuda al prójimo. Así, los participantes tuvieron la oportunidad de entender que el desarrollo profesional no está reñido con la vocación de servicio a los demás.
La sesión estuvo marcada por los testimonios inspiradores de Ignacio Pereda, fundador de la organización, y por las vivencias de quienes se han beneficiado de la labor de la entidad como Zidan, Benigno o Adama cuyas historias conmovieron a los estudiantes. Al conocer de cerca las necesidades más urgentes de la fundación, los jóvenes diseñaron un plan de acción concreto: desde la organización de iniciativas de recaudación de fondos hasta la mejora de instalaciones o la implementación de actividades formativas.
«Encontrarnos cara a cara con realidades de pobreza y necesidad extrema nos abrió los ojos; esto es mucho más que un proyecto académico», comentó uno de los asistentes. «Ahora comprendemos que el liderazgo implica estar al servicio de las personas y que, trabajando unidos, podemos lograr cambios muy significativos».
Esta colaboración entre una institución educativa y una organización sin ánimo de lucro muestra el potencial que tiene la formación integral de las nuevas generaciones, al combinar habilidades empresariales con un sólido sentido de compromiso con la comunidad. Se espera que estos jóvenes presenten, en aproximadamente mes y medio, los avances y resultados de los compromisos que han adquirido con la Fundación, confirmando así que la verdadera educación no se limita al aula, sino que se amplía con acciones de solidaridad y responsabilidad social.